Cómo ayudar espiritualmente ante la muerte

Especial para personal sanitario.

A ti, profesional de la salud, que eres ahora un valioso instrumento de Dios para ayudar a muchos enfermos. Defiende el derecho que tienen los enfermos creyentes a recibir el consuelo de Dios, a orar y a recibir los Sacramentos, especialmente a la hora de la muerte. Muchos mueren solos, lo has visto, pero que no mueran sin Dios. Cuida también de la salud de su alma. ¡No tengas miedo! te ampara la Ley, pero sobre todo te ampara Dios. Pídele el don de fortaleza y sabiduría, reza por ellos y llama a un sacerdote cuando sea necesario. Pregunta a tu paciente si es creyente, si desea recibir los sacramentos o rezar. Si está grave y no es posible la presencia de un sacerdote, puedes ayudarle a morir en paz, es decir reconciliado con Dios y con los que ama, ayudándole a pedir perdón a Dios de todo corazón y a confiar en su gran Amor y Misericordia. En casos de gravedad extrema, un acto de contrición perfecto limpia el alma de todo pecado.

EL ACTO DE CONTRICIÓN

El acto de contrición nos ayuda a expresar el dolor y el arrepentimiento de haber ofendido a Dios. Es necesario tener un verdadero arrepentimiento de los pecados cometidos, es decir un dolor del alma y un rechazo al pecado cometido con la resolución de no volver a pecar. Es importante entender que el Acto de contrición no reemplaza el sacramento de la reconciliación, cuando hay la posibilidad humana de realizarlo.

“Dios mío, perdóname”

Las tres palabras “Dios mío, perdóname”, son especialmente, según la Iglesia Católica, el acto de contrición más importante antes de morir.

Acto de contrición

En el nombre del Padre+, del Hijo+ y del Espíritu Santo+. Dios mío, desde mi situación de enfermedad me entrego a ti y me arrepiento de todo corazón de todos los pecados que he cometido hasta hoy. Te pido perdón y me pesa porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confiado en tu infinita Misericordia te entrego mi alma. Padre mío, en ti pongo toda mi confianza y no quedaré defraudado. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, llévame con tu Hijo al cielo. Amén.

Comunión espiritual

(acto de fe, con el ferviente deseo de recibir la Eucaristía)
Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma, pero como ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven espiritualmente a mi corazón. Como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno todo a ti. No permitas que me aleje. Amén.

ORACIÓN POR UN ENFERMO

Señor Jesucristo, que para redimir a los hombres y sanar a los enfermos quisiste asumir nuestra condición humana, mira con piedad a N., que está enfermo. Reconfórtalo con tu poder para que levante su ánimo y pueda superar todos sus males. Si es tu voluntad, devuélvele la salud, y ya que has querido asociarlo a tu Pasión redentora, haz que confíe en la eficacia del dolor para la salvación del mundo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN PARA REZAR ANTES DEL TRABAJO

En el nombre del Padre del hijo y del Espíritu Santo, Amén. Señor Jesús yo te ofrezco humildemente todo el trabajo que voy a realizar hoy. Pongo en tus manos a todos los enfermos que atenderé y te pido para ellos el consuelo de tu Misericordia y tu paz. Asiste a los enfermos con tu mano poderosa, y derrama tu gracia sobre los moribundos para que vayan al cielo. Para mí y para mis compañeros te pido que nos des el don de fortaleza y que enciendas nuestra caridad en el fuego de tu amor. Te lo pido por la intercesión de la Santísima Virgen María, Puerta de Salvación. Amén